Mis pasos
muy cansados
continúan buscando
la huella
de los tuyos.
Mis ojos
casi ciegos
de tanto mirar
la ausencia...
Mis oídos
ya muy sordos
sólo escuchan
el eco del
silencio.
Mis manos
tan absurdas
acarician
la invisible presencia
entre las sombras.
Pero te siento
amor
aunque persiga
caminos que no
exiten.
Pues a veces,
algunas veces,
me llega la luz
de tu mirada
y puedo escuchar
el sonido de
tu voz
acariciarme.
Mis pasos
continuarán
buscando siempre
la huella
de los tuyos.
(Cristina Maristany)
Pèrdua de temps
Hace 2 semanas

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